5 de noviembre de 2025

La relevancia de la sincronización fenológica en el cultivo actual de café

Compartir
Síguenos en WhatsApp

En los últimos años, la productividad de algunas regiones cafeteras se ha visto amenazada por una serie de factores que van desde la erosión de los suelos y la mayor dependencia de agroquímicos hasta la propagación de pestes y enfermedades. A esto se suman desafíos generalizados como la variabilidad climática y la falta de mano de obra.

Si bien ciertas problemáticas escapan del control de los caficultores, otras se pueden prever para diseñar a tiempo un plan de acción frente a ellas. El foco no debe ponerse entonces solo sobre el café, sino en todo el ecosistema que lo rodea.

Aunque estas dificultades no se evitan completamente, sus impactos pueden ser mitigados llevando a cabo las tareas correctas en los momentos indicados. Para entender la relevancia de la sincronización fenológica en la producción de café conversé con dos ingenieros agrónomos de Colombia.

Lee también: Este es el efecto de las lluvias excesivas en los cafetos y los ingresos de los productores

Maduración de frutos de café

¿Qué es la sincronización fenológica en la agricultura?

La fenología es el estudio del tiempo de los fenómenos naturales recurrentes y de su sincronización en relación al clima. Se denomina desarrollo fenológico al ritmo de crecimiento vegetativo y reproductivo, vinculado a las temperaturas meteorológicas, que se expresa mediante cambios morfológicos y fisiológicos.

En el contexto de los cultivos, este desarrollo se refiere a diversas etapas como la germinación, la floración y la fructificación. En consecuencia, es importante conocer cómo reaccionan estas etapas a las condiciones ambientales para planificar la siembra, la fertilización y la cosecha.

Carlos Andrés Unigarro Muñoz es ingeniero agrónomo, cuenta con una maestría en producción de cultivos, dentro de poco será doctor en fisiología y lleva 12 años trabajando en el Centro Nacional de Investigaciones de Café (Cenicafé) en Colombia.

Según él, con sincronización nos referimos a la expresión de determinados estados fenológicos entre individuos de una población o dentro de cada individuo. Un ejemplo de sincronización alta entre individuos es cuando el 80 % de las plantas en el cafetal florecen, y baja cuando el 10 % de las plantas florecen. Este principio también aplica al individuo, como cuando maduran solo algunas cerezas en un mismo cafeto.

¿Por qué se ha vuelto cada vez más importante?

Claudia Mercedes Ordoñez Espinosa es hija de caficultores, estudió ingeniería agropecuaria y posee un doctorado en ciencias biológicas. Actualmente, se desempeña como instructora e investigadora agrícola en el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) de Colombia.

Según ella, es importante aprovechar las condiciones ambientales para que la planta exprese el potencial genético que tiene. Además, es necesario conocer la correlación entre los factores climatológicos y las fases biológicas de desarrollo no solo de las plantas, sino de los factores bióticos del entorno.

“Los productores tienen ya bastante conocimiento y experiencia en el manejo de plagas y enfermedades (…), las prácticas culturales van a minimizar mucho el uso de productos químicos que puedan, de pronto, tener algún efecto en el medioambiente o en la biodiversidad cuando no se usan de manera adecuada”.

Por otra parte, aquellas estrategias preventivas y de control que contemplen la fenología pueden representar un mejor rendimiento económico y una huella ecológica menor. Así, “desde la perspectiva de la producción es importante registrar los picos florales en los calendarios de floración”, sostiene Carlos.

Floración de cafeto

Fenología aplicada a la producción de café

Carlos comenta que en Colombia se experimentan varios picos de floración a lo largo del año. Mientras tanto, en otros países productores, como Brasil, los picos se reducen a dos o tres. En el último caso, la sincronización es muy alta. Esto está condicionado, en gran medida, por la latitud (insolación) y las estaciones húmedas y secas.

Él explica que el cafeto es una planta de día corto: en la medida que disminuye la cantidad de horas luz, la planta lo censa y empieza a formar las yemas que van a dar origen a las flores.

“En zonas cercanas al ecuador, hay una doble disminución de la insolación y eso hace que en Colombia tengamos dos periodos de floración y dos cosechas. Adicionalmente hay que considerar para Colombia el efecto de la Zona de Convergencia Intertropical en la distribución de las lluvias”, sostiene.

Cabe resaltar que fisiológicamente la planta censa la oscuridad, de manera que no influye si el cultivo se desarrolla bajo sombra o a plena exposición solar. Por otra parte, como la temperatura es menor en los cultivos bajo sombra, el desarrollo va a ser más lento y se producirá un menor número de flores
respecto a un cultivo a plena exposición solar.

Claudia agrega que “esas floraciones se van a retrasar o a adelantar dependiendo de la presencia de lluvias tanto en intensidad como en frecuencia. De eso va a depender básicamente la producción”.

Para Carlos, el registro de los picos de floración en un calendario de floración como el que ofrece Cenicafé es una herramienta que ayuda en la programación de las labores a lo largo del año productivo, ya que, conociendo los picos de floración, se pueden planificar las fechas más óptimas de aplicación de plaguicidas y fertilizantes, así como la posible demanda de mano de obra necesaria. La fructificación se dará en los ocho meses posteriores al pico de floración.

¿Es la forma más eficaz de enfrentar la variabilidad climática?

Claudia afirma que el comportamiento fenológico ha ido cambiando frente a la variabilidad climática. Tener esto presente es relevante porque la producción está determinada en gran medida por las condiciones del clima.

“Un productor de café de especialidad tiene que tratar de mitigar esos puntos críticos que pueden dañar o afectar la calidad física del café”, sostiene.

Según ella, los productores más jóvenes suelen instruirse para generar esas estrategias que les permitan enfrentar la variabilidad climática. Además, el trabajo de Cenicafé y de los extensionistas de la Federación Nacional de Cafeteros contribuye a que esto sea posible.

Floración de árbol de café

Recomendaciones para sacar provecho de la fenología en las fincas cafeteras

Claudia cree que la necesidad de conocer y aprovechar el desarrollo fenológico y las condiciones agroambientales va a depender del tipo de producción. Por ejemplo, los productores de cafés diferenciados o de especialidad son los que deberían prestar más atención a esta área.

Carlos, por su parte, recomienda documentar los picos de floración para planificar mejor las necesidades y así hacer un uso más eficiente de recursos y tiempos en las fincas. “Para el caficultor los registros de floración son clave porque le dan una idea de cómo va a ser la distribución de la cosecha, ocho meses después de medir ese evento”.

Más allá de su sugerencia, él es consciente de que “la floración es un aspecto ligado a la respuesta ambiental”. Por lo tanto, la distribución de la cosecha va a depender de la variabilidad climática que ocurrió durante las floraciones.

Finalmente, Claudia afirma que ninguna entidad tiene alcance total sobre la población caficultora, de manera que muchos productores desconocen estas estrategias.

Recolección de café selectiva

Comprender el entorno y emplear estrategias dinámicas que se ajusten a los cambios repentinos del clima puede significar una considerable reducción del costo económico y ambiental en la producción de café. 

Las entidades como el SENA o Cenicafé, en el caso de Colombia, son cruciales en la democratización de este conocimiento y en la generación de herramientas para que los caficultores puedan construir una industria más sostenible.

¿Disfrutaste este artículo? Entonces lee sobre los riesgos de usar biochar sin el conocimiento necesario

PDG Español

¿Quieres leer más artículos como este? ¡Suscríbete a nuestro boletín semanal aquí!

Compartir
Síguenos en WhatsApp