30 de junio de 2025

¿Por qué los precios altos pueden hacer que los exportadores duden de vender café?

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Curiosamente, no todos los exportadores y productores de café se apresuran a hacer negocios en un mercado de precios altos.

El precio C ha subido en los últimos años, alcanzando máximos históricos en los últimos cuatro meses y marcando un cambio trascendental en el sector que muchos consideran que debería haber llegado hace tiempo. Desde 1990, el precio del café en el mercado de materias primas únicamente ha superado los US $2,00 por libra durante un total de 48 meses aislados. Aproximadamente, la mitad de ellos en los últimos cuatro años.

Aunque parezcan lucrativos, los precios elevados llevan a muchos exportadores y productores a actuar con cautela. La volatilidad actual del mercado significa que, si un exportador se compromete a realizar ventas futuras a precios fijos, se expone a riesgos financieros y de abastecimiento durante el proceso.

Hablé con Andrea Brito Núñez, de Osito Coffee and Cacao; Thiago Cazarini, de Cazarini Trading Company, y Thomas Pingen, de Red Beetle Coffee Lab, para obtener más información.

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Transporte de café

Una “nueva normalidad” para los precios del café

En febrero de 2025, los precios del café alcanzaron sus niveles más altos desde mediados de la década de 1970. Esto marcó el inicio de una nueva era para el sector.

La escasez de suministro provocada por el clima es el principal factor que ha impulsado el aumento de precios. Los líderes del sector llevan tiempo alertando que el calentamiento global podría provocar que, a mediados de siglo, muchas tierras dedicadas al cultivo de café en todo el mundo dejen de ser productivas. Con el aumento de los fenómenos de El Niño y La Niña (patrones climáticos resultantes de las variaciones en la temperatura del océano), las cosechas en Brasil y Vietnam, los mayores productores a nivel mundial, se han reducido en los últimos años.

A esto se suman los problemas logísticos. Por ejemplo: la crisis del Mar Rojo, la disminución del nivel del agua en el Canal de Panamá y la escasez mundial de contenedores. Esto hace progresivamente difícil garantizar que el café llegue a su destino en el tiempo y la cantidad requerida.

Como resultado, las reservas de café en todo el mundo, especialmente los cafés con certificación ICE, han alcanzado mínimos históricos. Dado que muchos tostadores se están quedando sin opciones para abastecerse de café verde, no han tenido más remedio que aceptar los precios que les ofrecen, por muy altos que sean. 

¿Hasta dónde puede llegar?

Esto demuestra un cambio fundamental en la dinámica del comercio del café. La demanda supera con creces tanto la oferta como las expectativas de crecimiento del sector. Tampoco hay perspectivas de que los precios bajen significativamente en un futuro próximo.

“Definitivamente creo que los nuevos máximos han llegado para quedarse y, sobre todo, demuestran que se ha alcanzado un nuevo techo”, afirma Andrea Brito Núñez, directora de ventas para Norteamérica de la importadora y exportadora Osito Coffee and Cacao.

Estos precios traen, al menos, un respiro para los productores, que se han visto obligados a aceptar precios bajos durante más de tres décadas. Aunque la idea de que los productores se encuentran ahora en una posición más favorable no es cierta en todos los casos.

Algunos caficultores han visto reducidas sus cosechas. En consecuencia, los nuevos precios podrían compensar parte de las pérdidas, pero no cubrirlas en su totalidad. Otros se encuentran atrapados en contratos o acuerdos a largo plazo con intermediarios que les permiten recibir solo una fracción de los nuevos precios. Muchos vendieron todo su inventario antes de que subiera el mercado y perdieron por completo la oportunidad de los precios altos.

Catación de muestras de café

Los exportadores se enfrentan a nuevos desafíos

A primera vista, los precios elevados y sostenidos del café parecen rentables y beneficiosos para los exportadores, pero la realidad es más compleja.

“Muchos exportadores están teniendo dificultades con el flujo de caja. Los productores no han vendido mucho café últimamente, lo que hace que la compra sea volátil”, afirma Thiago Cazarini, propietario de Cazarini Trading Company en Brasil. “Para ganar dinero, se necesita dinero”.

Al igual que muchos importadores y tostadores, los exportadores cada vez tienen menos acceso a los fondos que necesitan para comprar café a precios altos. Aunque pueden seguir haciendo negocios, si su flujo de caja no aumenta proporcionalmente a los costos del café, solo queda margen para comprar y revender una fracción de los volúmenes a los que estaban acostumbrados.

“El acceso al crédito y al capital es más restringido que en los últimos años porque hay mucho riesgo en el transporte del café”, afirma Andrea. “Hay gran incertidumbre a escala mundial”.

Costos y financiación

La nueva volatilidad supone que, si un exportador se compromete a realizar ventas futuras a precios fijos, se expone al aumento de los costos y a la imposibilidad de adquirir café por debajo del precio acordado con el comprador. 

Los métodos habituales para reducir el riesgo, como los contratos de cobertura, se han vuelto prohibitivamente caros. Las demandas de cobertura adicional en los contratos son la razón principal para evitar estas prácticas. Esto ocurre cuando el capital de una cuenta (el capital total depositado, más/menos las ganancias o pérdidas) cae por debajo del margen requerido. Así, obliga a los corredores a vender parte o la totalidad de las participaciones para cumplir con los requisitos mínimos. En algunos casos, esto lleva a una liquidación forzosa.

El problema puede agravarse en lugares donde se requiere prefinanciación. Thomas Pingen, fundador de Red Beetle Coffee Lab en México, cuenta que muchos productores de Oaxaca, por ejemplo, no forman parte de una cooperativa y no tienen acceso a bancos y créditos. A su vez, necesitan prefinanciación, pero estos costos son ahora más elevados para los exportadores, lo que reduce aún más los volúmenes que pueden comprar.

Acopio de café verde

La incertidumbre en los mercados persiste

Ante unos precios que no van a caer significativamente en los próximos meses, los exportadores están actuando con notable inquietud. Existe la sensación de que comprar café ahora podría ser una decisión equivocada a largo plazo. El temor generalizado a juzgar mal el mercado está llevando a algunos comerciantes a no actuar. 

Otro factor clave que está configurando el mercado actual es la cancelación de contratos con los exportadores en el último momento por parte de los productores de café, lo que también se conoce como incumplimiento estratégico

“El incumplimiento no ha sido generalizado, pero se ha incrementado el número de casos”, afirma Thiago. Aunque puede suponer beneficios a corto plazo, el incumplimiento suele dañar las relaciones con comerciantes y tostadores. A la larga, lleva a la inclusión en listas negras.

En lugar de vender a exportadores para destinos internacionales, el mercado local está resultando más atractivo para muchos caficultores. 

“Los precios locales son muy altos en muchos países en este momento y eso es un gran incentivo para vender a nivel local”, explica Andrea. “Es más rápido en muchos sentidos, más barato y menos complicado desde el punto de vista logístico”.

Naturalmente, esto está remodelando el comportamiento de compra de los tostadores en varios países productores. 

“Hay una demanda interna muy fuerte en México”, afirma Thomas. “Los tostadores mexicanos suelen importar café de Vietnam y Brasil. Aunque los precios de esos orígenes son ahora muy elevados, por lo que prefieren trabajar con productores locales. En consecuencia, los precios suben aún más”.

En otros casos, los productores optan simplemente por no vender y conservar su café como forma de ahorro. Después de que el precio C subiera a más de US $4,40 por libra a mediados de febrero, algunos agricultores creen que, si aguantan, podrán conseguir un precio similar o incluso mejor en el futuro.

Impactos en toda la cadena de suministro

La presión sobre los tostadores y los comerciantes nunca ha sido tan grande. Como resultado, todos los actores del sector están optando por estrategias que pueden resultar desconocidas y, por lo tanto, más arriesgadas. Algunos optan por vivir al día, adquiriendo únicamente lo necesario para un periodo corto de tiempo, como semanas o un par de meses, con la esperanza de que, cuando necesiten volver a comprar café, los precios hayan bajado. 

Otros comerciantes y tostadores están optando por comprar ahora todo el café que puedan, por miedo a que el precio C suba aún más en los próximos meses. Están usando operaciones complejas con materias primas, como el backwardation, para asegurar precios más bajos.

Viendo que grandes exportadores como Cafebras y Atlantica se han declarado en quiebra recientemente, muchos se preguntan si la incertidumbre del mercado está creando una crisis existencial tanto para los comerciantes como para los tostadores.

Probablemente, la clave para enfrentar esta tormenta sean las relaciones sólidas, la confianza y el respeto en la cadena de suministro. Cuando exportadores y tostadores conocen personalmente a sus socios, es menos probable que se enfrenten a incumplimientos inesperados de los contratos o a demandas irrazonables de subidas de precios.

En algunos casos, los productores que pueden permitírselo respetarán los precios acordados antes de la subida del mercado, reconociendo que los beneficios a largo plazo de un comprador habitual, que valora su trabajo tanto en los años “buenos” como en los “malos”, son mayores que los de un único año donde los márgenes de beneficio sean más amplios. 

Los tostadores que establecen sólidas relaciones comerciales directas con comerciantes o agricultores también tienen más probabilidades de obtener las ofertas que esperan. Comprar a varios socios diferentes sin cultivar relaciones mutuamente beneficiosas puede dejar a los tostadores más expuestos que antes. 

La misma agilidad y dinamismo en las compras que pueden ayudar a un tostador a sortear los precios más altos durante los próximos tres a seis meses, buscando la mejor oferta, podrían, en última instancia, socavar la seguridad a largo plazo en el suministro de café.

Sacos de café verde

Conclusiones finales

La ola de consolidación que está afectando al sector del comercio del café verde es una señal de que se avecinan nuevos retos.

Independientemente de cómo decidan trabajar exportadores, importadores o tostadores en esta nueva era del café, es probable que todos tengamos que aceptar un mundo en el que los precios más altos, y por lo tanto más justos, sean la “nueva normalidad”.

¿Disfrutaste este artículo? Entonces lee sobre por qué los futuros récord del café no significan necesariamente que los productores fijen los precios

Créditos de las imágenes: Langdon Coffee Merchants

Traducido por Almudena Torrecilla Aznar. Traducción editada por Alejandra Soto.

PDG Español 

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