7 de octubre de 2024

La fabricación de equipos en origen aumenta la accesibilidad del sector pero hay retos por resolver

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La transformación de las materias primas permite agregar valor a muchos productos en el agro. Por eso, cada vez es más común ver caficultores que transforman su café, pasando de las ventas en pergamino o cereza a granos tostados o bebidas a base de café.

En la industria cafetera dos de los tres mayores exportadores de café tostado a nivel mundial no son productores: Alemania y Suiza. Aún así, su mercado es de miles de millones de dólares.

Esto se debe, en parte, al poder adquisitivo necesario para emprender en estos sectores de la industria. Por ejemplo, es necesario considerar la adquisición de equipos para la transformación de materias primas, que la mayoría de veces provienen de países no productores, sumado a los aranceles, los costos de transporte o el soporte técnico especializado. 

Con la globalización, se ha vuelto más sencillo acceder a equipos de manera segura pero también se ha abierto una nueva posibilidad para los países de origen en cuanto a la producción de equipos como máquinas de espresso y tostadoras.

Para conocer los retos, las oportunidades y el potencial de su fabricación en la región, hablé con Diego Vargas, gerente y fundador de QuantiK, y Alejandro Quintero, gerente de Patriot Espresso Machines.

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Extracción de espresso

Los países que tradicionalmente han fabricado equipos cafeteros

La producción de los equipos usados en la industria cafetera, especialmente de tueste y barismo, se atribuye a países netamente consumidores como Italia, Alemania y Estados Unidos. Por muchos años han sido pioneros en el desarrollo de equipos sofisticados e innovadores que hacen que el control de variables sea más fácil para tostadores y baristas.

La máquina de espresso es un desarrollo que nace en Italia por La Valente, y que se desarrolla porque ellos iniciaron con el desarrollo de la tostión, el consumo de cafés concentrados y el consumo masivo”, dice Alejandro, quien con su hermano David fundó Patriot Espresso Machines hace 12 años.

Diego lleva 30 años en la industria, inició fabricando colorímetros, pasó por el desarrollo de tostadoras para muestras y después escaló a tostadoras de hasta 25 kg. Él explica que, anteriormente, “las máquinas europeas, sobre todo alemanas, eran las más populares y las estadounidenses en una escala menor”.

Como en los países productores siempre han enfocado sus esfuerzos en la rentabilidad por medio de la producción, se ha dejado de lado la transformación y la producción de equipos.

Diego cuenta que en épocas anteriores no había tanta diversidad en las materias primas. Por ejemplo, “había un solo proveedor del café que se exportaba y del que se consumía internamente en Colombia. Después, cuando hubo la opción de diversificar el café en verde, nos dimos cuenta de que hay más problemas de calidad física, de taza, de mezcla”. 

“En ese entonces no teníamos las herramientas necesarias para enfrentarlos. Eran demasiado caras, y siguen siendo muy costosas, para un mercado en desarrollo como el latinoamericano. Como eran importadas, las pequeñas y medianas industrias no podían acceder a ellas, solo las grandes empresas tenían suficiente poder financiero”.

Equipos cafeteros fabricados en Colombia

Una solución planteada desde el origen

Como respuesta a la poca accesibilidad a equipos especializados en los países productores, algunas empresas locales nacieron para cubrir las demandas desatendidas. “Las máquinas de fabricación nacional cubren las necesidades e igualan la calidad de una máquina importada a un costo mucho menor, en ocasiones en una relación de 2:1 o 3:1”, resalta Diego. 

Para empezar, la fabricación en origen puede facilitar el acceso a equipos para tueste y preparación de café a un costo mucho menor. Esto, podría aumentar significativamente el consumo a nivel local. Adicionalmente, genera más empleos directos e indirectos y desarrolla distintos sectores de la industria. 

Por otra parte, Alejandro cree que “la utilidad se puede distribuir en el país productor y se crea una economía alrededor de las empresas locales. En cambio, si importamos una máquina, estamos generando menos impacto”.

En cuanto a los clientes finales, algunas de las ventajas que pueden ofrecer los equipos fabricados en origen son: 

  • Menos costos arancelarios
  • Tecnología confiable en cuanto a costo vs. calidad
  • Opciones para elegir y adquirir equipos que respondan a las necesidades y según el presupuesto disponible

“Anteriormente, era complejo ofrecer una máquina de diseño nacional que estuviera al nivel de desempeño de una máquina europea o estadounidense porque eran equipos que estaban trabajando de diez a doce horas diarias”, explica Diego. 

Hoy en día, “los materiales que se utilizan para producir equipos en origen son los mismos que se utilizan en países consumidores. Un problema común a solucionar es la atención al detalle y en eso insistimos demasiado”, agrega Alejandro.

Limitaciones y desafíos por enfrentar

Entender qué han hecho los países no productores para posicionarse como potencias es clave para las empresas latinoamericanas que quieren posicionarse en el mercado. Asimismo, es fundamental entender las limitaciones que se pueden encontrar en el proceso. 

Para Alejandro hay un tema de infraestructura, procesos y materias primas que hace que sea difícil crear una empresa de fabricación de maquinaria. Él dice que es necesario integrar procesos al no encontrar proveedores para mecanizarlos. 

“Se vuelve necesario fabricar uno mismo mientras que otros países tienen empresas que se encargan de cada pieza o proceso. En consecuencia, debemos aprender de muchas cosas para poder ensamblar máquinas y tener un equipo de trabajo capacitado. El área técnica es uno de los retos principales”, dice. 

Así como encontramos retos importantes en la producción de café, en la producción de equipos también los hay, entendiendo que los mercados emergentes también son exigentes. En este contexto, es necesario considerar un desafío relevante: la imagen que tienen los clientes, en este caso cafeterías o tostadurías, sobre los equipos locales frente a los extranjeros. 

La preferencia por maquinaría de empresas reconocidas mundialmente resulta difícil de sobrepasar. Al hacer cualquier inversión, muchos clientes prefieren lo ya que conocido, aún cuando implique mayores costos. Por tanto, es importante ofrecer espacios donde puedan conocer los equipos, probarlos y entender su funcionamiento para que les generen confianza y se animen a cambiar su decisión de compra. 

Una apuesta que poco a poco da resultados

La producción de equipos en origen ha permitido que las industrias locales se posicionen. Así, es más fácil acceder a servicio técnico especializado, a repuestos con menor tiempo de espera y a un mayor respaldo por parte de los fabricantes. Esto genera mayor éxito en las ventas y aumenta el alcance de las marcas.

“Ahora, la tecnología se ha democratizado un poco más. Podemos incluso ofrecer tecnología superior, con mayor conectividad y programas de monitoreo para hacer equipos que repliquen el proceso y proporcionen datos de manera confiable”, comenta Diego. 

Por estos beneficios él cuenta que han logrado un gran alcance en Colombia y en otros países de Latinoamérica, África y Asia. Por su parte, Alejandro estima que en Colombia hay unas 700 máquinas de su marca y explica que también han llegado a venderlas en otros mercados de la región como Venezuela y Ecuador.

Tostadora Quantik

Uno de los mayores retos que deben enfrentar las cafeterías de especialidad y las tostadurías en lanzamiento o crecimiento es la inversión en equipos de alta calidad y que respondan a sus necesidades y presupuesto. Aunque las primeras opciones para muchos siempre provienen de países no productores, la oferta de alternativas fabricadas en origen está creciendo. 

La favorabilidad de precios y la cercanía con los productores hace que sean una opción a considerar. A pesar de eso, quedan todavía algunos desafíos por superar para que su implementación se pueda extender, no solo a nivel local. 

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Créditos de las imágenes: Quantik. 

PDG Español

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